OPORTUNIDADES DE REHABILITACIÓN DEL PATRIMONIO PARA ATRAER TURISMO DE CALIDAD

 

A finales del año pasado el Ministerio de Fomento sacó a la luz el libro “Habitar Sostenible: Integración medioambiental de 15 casas de arquitectura popular española”, de momento sólo disponible en formato digital y con posibilidad de descarga gratuita desde el web del Ministerio de Fomento. CLICK AQUÍ PARA DESCARGAR

Según se recoge en la ficha técnica del libro, dirigido y coordinado por Margarita de Luxán “Esta publicación recoge 20 años de investigación y pretende contribuir al reconocimiento y puesta en valor de la arquitectura popular, que no tiene autor conocido, pero que cuenta con valores de interés radical, y reúne una amplia variedad de ejemplos de adaptación a las condiciones climáticas y medioambientales de nuestro país.”

Todos hemos oído alguna vez que la arquitectura realizada por nuestros antepasados se adaptaba al clima y al entorno mejor que la que se realiza en la actualidad, pero pocas veces se ha aclarado cuáles son las estrategias que utilizaban para intentar suplir la escasa disponibilidad energética de entonces. Estimamos que este valioso patrimonio construido, convenientemente rehabilitado y puesto en valor, podría constituir una oferta complementaria para determinados segmentos turísticos, cultural, científico…, que pudiera contratar estancias superiores a las del turismo de masas disminuyendo por tanto su huella ecológica al tiempo que favorecería la rehabilitación de nuestro magnífico legado cultural. Y esta definición encaja bastante bien con criterios que debería contemplar el turismo de calidad. Como dijo José de Saramago, turista de calidad es el turista respetuoso que visita los lugares que se respetan a si mismos.

El libro recoge 15 casas tradicionales situadas en diferentes zonas climáticas de la península y las islas, cuyas estrategias de adaptación han sido analizadas por sendos arquitectos.

Tuve el honor de poder participar en esta interesante publicación mediante el análisis bioclimático de una preciosa vivienda, La Hacienda de los Soler situada en el municipio de Vilaflor a 1.400 m. de altitud, situada al lado norte de la plaza de la iglesia.

Aparte de por su exquisito diseño, escogí la vivienda por su aceptable estado de conservación – teniendo en cuenta el largo período de abandono-, porque mantenía intacta su estructura original y por las creativas estrategias bioclimáticas utilizadas para mejorar el confort de la vivienda en un clima tan extremo como el de Vilaflor que se caracteriza por tener elevadas temperaturas en verano y muy bajas en invierno con las reducidas humedades correspondientes a las medianías altas de las islas, situadas por encima de la zona de inversión térmica.

Fachada principal del edificio dando a la Plaza de la iglesia.

 

Los espacios principales de la vivienda se sitúan en la fachada sur, dando a la plaza. De este modo se consiguen los mayores aportes de radiación solar durante los meses más fríos (en que el sol está más tendido) y se facilita la protección solar durante los meses más calurosos (en que el sol está más vertical).

 

Cristales al sol en invierno

 

 

Cristales a la sombra en verano

Los gruesos muros de piedra hacen de acumuladores de condiciones de confort, ya que se calientan en invierno y se mantienen frescos en verano gracias al exquisito diseño de la galería situada sobre el porche de la entrada que controla su exposición solar. Esta galería dispone de un alero de teja que mantiene a la sombra las ventanas durante los meses en que el sol está más vertical, pero también dispone de unas contraventanas de madera que se pueden abrir o cerrar para permitir la entrada de sol, o no, durante los meses de marzo (frío) y septiembre (cálido), estrategia muy útil ya que ambos meses tienen la misma inclinación solar y unas veces conviene que entre el sol y otras no.

 

La cocina. Bajo la mesa vemos cajeado el espacio donde se encuentra un fuego adicional en los meses más fríos
 

La galería a la que dan los dormitorios.

Los dormitorios de la planta alta disponen de huecos en dos fachadas opuestas: la sur (la de la galería) y la norte (que da a un espléndido patio interior ajardinado). Esto permite favorecer las ventilaciones cruzadas durante las tardes-noches del verano para refrescar los muros que, a pesar de estar a la sombra, pudieran haberse ido calentando a lo largo del día.

Durante el trabajo de campo desarrollado en la búsqueda de la vivienda tradicional más adecuada para este artículo tuve la oportunidad de visitar varios edificios susceptibles de ser igualmente analizados, encontrando un patrimonio cultural sorprendente y de incalculable valor. Auténticas joyas de la arquitectura tradicional canaria en estado de abandono y creciente deterioro.

Buen ejemplo de ello son las magníficas haciendas de La Isla Baja El Lamero y Los Brieles, edificios protegidos de gran valor, patrimonio cultural de todos los canarios, pero imposibles de mantener y mucho menos rehabilitar sin ayudas por parte de la administración.

Los Brieles. Garachico (muy deficiente estado de conservación.)

 

El Lamero. Garachico (deficiente estado de conservación).

Sería muy deseable y nos llenaría de orgullo que se establecieran mecanismos y procedimientos para incentivar la rehabilitación de este valioso legado y que pudiera integrarse a la oferta diferenciadora canaria para atraer al tan deseable turista de calidad.

Araceli Reymundo Izard.

Arquitectura sostenible.

www.aracelireymundo.com

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